19 de diciembre de 2016

El silencio del fin

No me abandonó aquel día, hace cuatro años, en que sacó todas sus cosas de casa y salió dando un portazo, no se abandona así a las personas que nos son indiferentes. Estaba enfadado y se iba, pero aquel golpe y el respingo que yo di eran aún dulces palabras de amor.
            Me abandona hoy, lo pierdo hoy, el día en que se va de la ciudad sin dirigirme la palabra.

4 comentarios:

  1. Muy cierto. El abandono real es la indiferencia
    Besos, Luisa

    ResponderEliminar
  2. Te abandonó el día que dejo de interesarte.
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Ahora ya entiendo aquello de "el mejor desprecio es el no aprecio" y es cierto, en algunas actitudes teatrales late un fondo que no se quiere reconocer. Un abrazo, Luisa

    ResponderEliminar
  4. ¡Qué buen micro! Me ha encantado.
    Felices fiestas Luisa.

    ResponderEliminar